jueves, 8 de diciembre de 2011

VOLVED A MI, ORACIONES A CRISTO

ORACION A JESUS, EL CRISTO

VOLVED A MI

Volved a mi, yo soy tu Dios.
No tengas ya ningún temor.
Yo te Hablaré de amor y paz
y te atraeré con suavidad.

Mucho he esperado tu regreso
y hoy yo te prometo darte mi Perdón.

Convierte a Mi tu corazón
y hallarás tu Salvación.
Yo borraré tu iniquidad
y a mi, tu voz ha de alabar.

Todas tus llagas curaré y rocío
yo seré  que apague tu maldad.

Confía en Mi, pues Santo soy,
mi gozo es ser tu Salvador.
Arraígate muy Fuerte en mi
y brotarás cual dulce vid.

Y por los Cielos cantarás mis sendas de verdad,
justicia, amor y  paz.

CANCIONES
Tomadas de:
CANTEMOS HERMANOS
Ediciones Dehonianas
Uruguay

 
SEÑOR, TÚ ME LLAMAS POR MI NOMBRE

SEÑOR, TÚ ME LLAMAS POR MI NOMBRE
desde lejos, por mi nombre
cada día Tú me llamas.

Tu soplaste, yo respiré, me miraste, yo nací,
sin que mis padres supieran, mi destino salió de Ti.
Me llamaste, yo no hablé, en el Bautismo mi nombre oí;
tu gracia llovió en mi frente y un cirio prendiste en mi.

SEÑOR, TÚ ME LLAMAS POR MI NOMBRE
desde lejos, por mi nombre
cada día Tú me llamas.

Me llamaste, yo me acerqué, te hiciste Pan, yo te comí,
bajé los ojos buscando un rostro que nunca vi.
Cada día nace un clamor, entre los hombres siento tu voz,
te encuentro en cada rostro: tú me llamas, aquí estoy.

SEÑOR, TÚ ME LLAMAS POR MI NOMBRE
desde lejos, por mi nombre
cada día Tú me llamas.

 MAS CERCA, OH DIOS, DE TI, más cerca sí

MAS CERCA, OH DIOS, DE TI, más cerca sí,
cuando la cruz, Señor, me lleve a Ti.
Si tiende al sol la flor; si el agua busca el mar
a Ti mi solo bien he de buscar.

Mi pobre corazón inquieto está,
por esta vida voy buscando paz.
Mas sólo Tú, Señor, la paz me puedes dar,
cerca de Ti, Señor, yo quiero estar.

Yo creo en Ti, Señor, yo creo en Ti,
Dios vivo en el altar, presente en mí.
Sí, ciegos al mirar, mis ojos no te ven,
yo creo en Tí, Señor, sostén mi fe.

Espero en Ti, Señor, Dios de bondad,
mi roca en el dolor, puerto de paz.
Himnos de gratitud alegre cantaré,
y fiel a Ti, Señor, siempre estaré.

CRISTO ESTÁ CONMIGO,

CRISTO ESTÁ CONMIGO, junto a mí va el Señor;
me acompaña siempre en mi vida hasta el fin.
Ya no temo Señor, la tristeza,
ya no temo Señor, la soledad,
porque eres, Señor, mi alegría,
tengo siempre tu amistad.
Ya no temo, Señor, a la noche,
ya no temo, Señor, la oscuridad,
porque brilla tu luz en la sombra
ya no hay noche, Tú eres luz.
Ya no temo, Señor, los fracasos,
ya no temo, Senor, la ingratitud
porque el triunfo, Señor, en la vida,
Tu lo tienes, tú lo das.

DANOS UN CORAZÓN



DANOS UN CORAZÓN grande para amar,
Danos un corazón fuerte para luchar.
Hombres nuevos, creadores de la historia,
constructores de nueva humanidad;
hombres nuevos que viven la existencia,
como riesgo de un largo caminar.
DANOS UN CORAZÓN grande para amar,
danos un corazón fuerte para luchar.
Hombres nuevos, luchando en esperanza,
caminantes sedientos de verdad;
hombres nuevos sin frenos ni cadenas,
hombres libres que exigen libertad.
DANOS UN CORAZÓN grande para amar,
danos un corazón fuerte para luchar.
Hombres nuevos, amando sin fronteras,
por encima de razas y lugar;
hombres nuevos al lado de los pobres,
compartiendo con ellos techo y pan.
DANOS UN CORAZÓN grande para amar,
danos un corazón fuerte para luchar.

LA VIRGEN MARÍA NOS REÚNE

LA VIRGEN MARÍA NOS REÚNE en nombre del Señor,
del Señor Jesús, Dios nuestro Señor.
Venimos a buscar, el pan de la Palabra,
Palabras del Señor que reconforta el alma.
LA VIRGEN MARÍA NOS REÚNE en nombre del Señor,
del Señor Jesús, Dios nuestro Señor.
Venimos a comer el Pan sacramentado,
el Cuerpo del Señor Jesús resucitado.
LA VIRGEN MARÍA NOS REÚNE en nombre del Señor,
del Señor Jesús, Dios nuestro Señor.
Venimos a llevar el pan de la alegría,
mensaje que nos dio el Hijo de María.
LA VIRGEN MARÍA NOS REÚNE en nombre del Senor,
del Senor Jesús, Dios nuestro Senor.



DANOS, SEÑOR, VIVIR EN EL AMOR,



DANOS, SEÑOR, VIVIF EN EL AMOR,
danos Señor, vivir, vivir y amar.
Haznos, Señor, obreros de la paz, que sólo Tú puedes dar.
Porque sólo Tú, sólo Tú, eres siempre en toda la verdad.
Danos Señor, tu luz y tu Verdad,
danos, Señor, vivir, vivir y amar.
Haznos, Señor, testigos del amor, que sólo Tú puedes dar.
Porque sólo Tú, sólo Tú, tienes para todos corazón.
Danos Señor, la luz y la verdad, que sólo Tú puedes dar.


NOS HAS LLAMADO, SEÑOR,

NOS HAS LLAMADO, SEÑOR,
a plantar en el mundo tu reinado de amor;
enséñanos a revelar a los hombres
los misterios divinos, que vivimos en la fe.
Oh Padre, que amaste tanto a los hombres,
que enviaste a tú único Hijo;
derrama sobre nosotros tu Espíritu,
para que amemos al mundo
al que fuimos enviados.

NOS HAS LLAMADO, SEÑOR,
a plantar en el mundo tu reinado de amor;
enséñanos a revelar a los hombres
los misterios divinos, que vivimos en la fe.
Oh Jesús, que por salvar a los hombres
tomaste la figura de siervo;
derrama sobre nosotros tu Espíritu
para que comprendamos al mundo
al que fuimos enviados.

NOS HAS LLAMADO, SEÑOR,
a plantar en el mundo tu reinado de amor;
enséñanos a revelar a los hombres
los misterios divinos, que vivimos en la fe.
Oh Espíritu Santo, que eres amor,
y fuiste derramado sobre el mundo;
enséñanos a ir a los hombres
no para juzgarlos con dureza,
sino para salvarlos con amor.

NOS HAS LLAMADO, SEÑOR,
a plantar en el mundo tu reinado de amor;
enséñanos a revelar a los hombres
los misterios divinos, que vivimos en la fe.



  EL ÁNGEL VINO DE LOS CIELOS

EL ÁNGEL VINO DE LOS CIELOS
y a María le anunció
el gran misterio de Dios hombre
que a los cielos admiró
.
VIRGEN MADRE, Señora nuestra,
recordando la Encarnación
te cantamos tus hijos todos
como estrella de salvación.

Yo soy la esclava del Señor, mi Dios,
la Virgen dijo al contestar,
que se haga en mí según has dicho,
se cumpla en mí su voluntad.

VIRGEN MADRE, Señora nuestra,
recordando la Encarnación
te cantamos tus hijos todos
como estrella de salvación.

Y el Verbo para redimirnos
tomó su carne virginal
vivió hecho hombre entre nosotros
librándonos de eterno mal.

VIRGEN MADRE, Señora nuestra,
recordando la Encarnación
te cantamos tus hijos todos
como estrella de salvación.



JESUCRISTO ME DEJÓ INQUIETO



JESUCRISTO ME DEJÓ INQUIETO
porque su mensaje me llegó:
nunca más podré mirar al mundo
sin sentir en mi lo que Jesús sintió.
Yo vivía tan tranquilo y decansado
y pensaba solamente en mí;
muchas veces proclamaba extasiado
que con lo que tenía era feliz;
pero un día el Señor pasó
y mi vida por completo transformó.

JESUCRISTO ME DEJÓ INQUIETO
porque su mensaje me llegó:
nunca más podré mirar al mundo
sin sentir en mí lo que Jesús sintió.
Y mi vida que creía realizada
fue semilla que no hacía producir.
Me encontré así en una encrucijada;
me di cuenta que ya no podía seguir.
Mas después que el Señor pasó,
mi ilusión y conformismo se acabó.

JESUCRISTO ME DEJÓ INQUIETO
porque su mensaje me llegó:
nunca más podré mirar al mundo
sin sentir en mí lo que Jesús sintió.
Y ahora voy andando por la vida
y descubro que me esperan al final:
no me canso ni me quejo en la subida
porque entiendo que yo debo caminar.
El que tiene fe en su corazón,
va tan lejos cuando llegue su amor.

JESUCRISTO ME DEJÓ INQUIETO
porque su mensaje me llegó:
nunca más podré mirar al mundo
sin sentir en mí lo que Jesús sintió.



PADRE NUESTRO, TÚ QUE ESTÁS

PADRE NUESTRO, TÚ QUE ESTÁS
en los que aman la verdad.
Haz que el Reino que por Ti se dio,
llegue pronto a nuestro corazón,
el amor que Hijo nos dejó,
el amor habite en nosotros.
En el pan de la unidad
Cristo danos Tú la paz,
y olvídate de nuestro mal
si olvidamos el de los demás, no permitas,
que caigamos en tentanción, oh, Señor,
y ten piedad del mundo.



UN SOLO SEÑOR

UN SOLO SEÑOR, una sola fe,
un solo bautismo, un solo Dios y Padre.

Llamados a guardar la unidad del Espíritu,
por el vínculo de la paz, cantamos y proclamamos:
UN SOLO SEÑOR, una sola fe,
un solo bautismo, un solo Dios y Padre.

Llamados a formar un solo Cuerpo
en un mismo Espíritu, cantamos y proclamamos:

UN SOLO SEÑOR, una sola fe,
un solo bautismo, un solo Dios y Padre.

Llamados a compartir una misma esperanza
en Cristo, cantamos y proclamamos:

UN SOLO SEÑOR, una sola fe,
un solo bautismo, un solo Dios y Padre.


ESTE ES EL DÍA EN QUE ACTUÓ EL SEÑOR

ESTE ES EL DÍA EN QUE ACTÚO EL SEÑOR,
sea nuestra alegría y nuestro gozo;
dad gracias al Señor porque es bueno,
porque es eterna su misericordia.
¡Aleluia! ¡Aleluia!

Que lo diga la casa de Israel, 
es eterna su misericordia;
que lo diga la casa de Aarón,
es eterna su misericordia;
que lo digan los fieles del Señor,
es eterna su misericordia.

ESTE ES EL DÍA EN QUE ACTUÓ EL SEÑOR,
sea nuestra alegría y nuestro gozo;
dad gracias al Señor porque es bueno,
porque es eterna su misericordia.
¡Aleluia! ¡Aleluia!
La piedra que  el cantero desechó,
es ahora la piedra angular;
es el Señor quien lo ha hecho;
esto ha sido un milagro patente.
Te doy gracias porque me escuchaste
porque fuiste mi salvación.

ESTE ES EL DÍA EN QUE ACTUÓ EL SEÑOR,
sea nuestra alegría y nuestro gozo;
dad gracias al Señor porque es bueno,
porque es eterna su misericordia.
¡Aleluia! ¡Aleluia!
Abridme las puertas del triunfo
y entraré para dar gracias al Señor;
ésta es la puerta del Señor,
los vencedores entrarán por ella;
yo no he de morir, yo viviré
para contar las hazañas del Señor.

ESTE ES EL DÍA EN QUE ACTUÓ EL SEÑOR,
sea nuestra alegría y nuestro gozo;
dad gracias al Señor porque es bueno,
porque es eterna su misericordia.
¡Aleluia! ¡Aleluia!

NADIE HAY TAN GRANDE COMO TÚ,

NADIE HAY TAN GRANDE COMO TÚ,
nadie hay, nadie hay.
¿Quién habrá que haga maravillas
como las que haces Tú?
No con la fuerza, ni con la violencia es como el mundo cambiará.
Sólo el amor lo cambiará, sólo el amor lo salvará.
No con las armas, ni con la guerra
es como el mundo cambiará.
Sólo el amor lo cambiará,
sólo el amor lo salvará
sólo el amor lo salvará.
No con la fuerza, ni con la violencia es como el mundo cambiará.
Sólo el amor lo cambiará, sólo el amor lo salvará.

ANUNCIAREMOS TU REINO SEÑOR,

ANUNCIAREMOS TU REINO SEÑOR,
tu Reino, Señor, Tu Reino.
Reino de paz y justicia.
Reino de vida y verdad,
Tu Reino, Señor, Tu Reino.

ANUNCIAREMOS TU REINO SEÑOR,
tu Reino, Señor, Tu Reino.
Reino de amor y de gracia,
Reino que habita en nosotros,
tu Reino, Señor, tu Reino.
Reino que sufre violencia,
Reino que no es de este mundo,
tu Reino, Señor, Tu Reino.

ANUNCIAREMOS TU REINO SEÑOR,
tu Reino, Señor, Tu Reino.
Reino que ya ha comenzado,
Reino que no tendrá fin,
tu Reino, Señor, Tu Reino.

ANUNCIAREMOS TU REINO SEÑOR,
tu Reino, Señor, tu Reino.



VIRGEN DE LA ESPERANZA,

VIRGEN DE LA ESPERANZA, en nuestra marcha danos tu luz;
queremos ir contigo por el camino que abre la cruz.
Madre del pueblo, condúcenos
por el camino de salvación;
Que en nuestra patria reine la paz,
en la justicia y la libertad.

VIRGEN DE LA ESPERANZA, en nuestra marcha danos tu luz;
queremos ir contigo por el camino que abre la cruz.
Cielo y tierra nueva, esa es la meta de nuestro andar.
Somos la Iglesia en marcha que hacia la Pascua cantando va.

VIRGEN DE LA ESPERANZA, en nuestra marcha danos tu luz;
queremos ir contigo por el camino que abre la cruz.
Sobre cerros y pampas despunta el alba de nueva luz:
es la luz que trajiste cuando nos diste a tu Hijo Jesús.

VIRGEN DE LA ESPERANZA, en nuestra marcha danos tu luz;
queremos ir contigo por el camino que abre la cruz.

Afirma nuestros pasos, da a nuestros brazos fuerza y valor
para luchar unidos como instrumentos de salvación.

VIRGEN DE LA ESPERANZA, en nuestra marcha danos tu luz;
queremos ir contigo por el camino que abre la cruz.


SECCIÓN DE ORACIONES
A DIOS PADRE
A JESÚS
AL ESPÍRITU SANTO
A LA VIRGEN MARÍA
A LOS SANTOS
A LOS ÁNGELES
AL REINO DE DIOS
A LA NATURALEZA

 ORACIÓN A LOS ÁNGELES

MENSAJEROS DE DIOS PADRE

Cuando no escuchábamos Oh Padre, tu Palabra,
Mensajeros enviabas.
Transmisores de tu Verbo que aún no había encarnado.
Los Profetas en sueños los recibían,
y atentos decían a tu pueblo elegido
el amor que les tenías.

Mensajeros de Dios Padre,
ángeles que se manifestaban
al oído inquito que escucharte quería
a pesar del sacrificio que ésto les traía.
Cuando no escuchábamos Oh Padre, tu Palabra,
Mensajeros envíabas.

Transmisores de tu Verbo que anunnciado ya estába.
La Esperanza nos legabas
con arpas y trompetas,
a un pueblo que rebelde 
no siempre te seguía fiel al amor y la vida que prodigabas.

Mensajeros envíabas,
ángeles que a los sueños rebelabas
palabras de consuelo que a tu pueblo esclavizado
les llegaban.

Abbá, bendito y alabado
por tus ángeles en el Reino,
queremos ser sin alas los que te alabemos en la tierra.
Con ¡Gloria y Aleluias!
el cielo yla tierra
te alaban sin cesar
a Un Dios, el Único, Tan bondadoso
como vos.

FIELES A TU REINO

Fieles a Tu Reino
los ángeles anuncian ya
la venida de Jesucristo REY.

Fieles a Tu Verbo
los ángeles descubren ya
tu Verbo encarnado.

Fieles a Tu Espíritu
los ángeles derraman ya
el dulce nectar del amor
de Jesús Sacramentado.

¡Oh! Mensajeros de tu Reino,
ángeles constructores de la verdad,
traigan con vosotros
las maravillas de Jesús realizadas
en la Virgen.

¡Oh! Ángeles de los Cielos
mensajeros de Dios Padre
anunciantes de la Esperanza
traigan obreros a las mies
prontas para cosechar.

Mensajeros de Dios Padre,
ángeles que en sueños hablais,
anunciadnos a todos la buena nueva
de Jesús Resucitado.

No dejéis en el mundo
lugar sin anunciar
la esperanza Viva del Reino
en la Presencia de Jesús sacramentado.

¡Aleluia! Con arpas y cítaras entonad
no sólo en el cielo,
despertad en el corazón del hombres
la necesidad de cantar con vosotros
un cántico nuevo
que sea Alabanza y Gratitud
al Dios de la Gloria.



EN TUS SUEÑOS MADRE NUESTRA

En tus sueños más preciosos
no soñabas que un día
madre del Verbo divino serías.
¡Oh! Madre que tus ojos fijaste
en los ojos del crucificado
hijo tuyo y del Espíritu Santo
no soñabas que madre de todos
serías.

Madre del Resucitado
resucita en nosotros 
la pasión por el Hijo 
que de tu vientre Luz
las tinieblas convirtió.

Virgen Madre,
Inocencia perfecta
cuna fuiste de Dios 
en la tierra.

Virgen Inmaculada
fermento vivo
de la discípula perfecta
que en su corazón guardó
la verdad que presentía.

Virgen en todas tus manifestaciones
anuncias la verdad:
de Jesús, vivo en la Iglesia.
Triunfante sobre la Muerte,
Vida eterna Él nos muestra.

¡Aleluia! al que llevaste en tu vientre
 Señor nuestro y Dios Nuestro,
Jesús, muerto en la Cruz
que el Amor al Padre nos entregó.

Virgen María,
enséñanos a seguir el camino que llevaste,
desde Jesús en la Cruz
hasta su Resurrección.

¡Aleluia! al Rey de la Gloria.

¡Oh!, Virgen María
tú que señálaste el camino
en las Bodas de Canáan,
ayúdanos a comprender
que no hay otro mirar
que no sea hacia Él.
 
 ¡Aleluia! Nace de tu corazón:
 ¡Jesús, Resucitó!
!Aleluia! dice tu voz:
¡Jesús es el Señor!
¡Aleluia! Soy la esclava del Señor
y ante el se rinde mi corazón.

A TUS PIES MI SEÑOR

A  tus pies mi Señor,
A tus pies estoy.
Mis oídos abiertos están
porque discípula tuya soy.

A tus pies mi Señor,
a tus pies estoy.

Mi corazón late con fuerza
con el tuyo, mi Señor.

A tus pies mi Señor,
a tus pies estoy.

Otro caminar no quiero
que caminar junto a voz,
A tus pies mi Señor,
a tus pies estoy.

Siguiéndote en el camino
de los discípulos de Emmaús.
A tus pies mi Señor,
a tus pies estoy.

En oración esperaba
la promesa que tus labios
pronunciaran.

A tus pies mi Señor,
a tus pies estoy.

La Paz y el Espíritu Santo
soplaste y la Vida nos entregaste.
En oración y Comunión
allí estábamos.

A tus pies mi Señor,
a tus pies estoy.

Mis oídos escuchan tu Palabra
mi voz proclama:¡Eres el Mesías Esperado!
Jesús Vivo y Resucitado,
Jesús el Crucificado.

A tus pies mi Señor,
a tus pies estoy.

¡Aleluia! Mi Señor
Renace la Esperanza.

¡Vive!, ¡Vive!,
¡Nuestro Señor vive!
A tus pies mi Señor,
a tus pies estoy.

Que las generaciones venideras,
proclamen la Promesa cumplida.
De Pan y Vino
en Cuerpo y Sangre te has convertido.

A tus pies mi Señor,
a tus pies estoy.

¡El Reino del Padre, eres Tú
mi Señor! La Vida, la Verdad y
el Camino.

A tus pies mi Señor,
a tus pies estoy.

Lavaste los pies de tus amigos,
discípulos queremos ser:
Jesús nacido Rey y Señor
que en siervo te has convertido.

A tus pies mi Señor,
a tus pies estoy.

Quién en su corazón anhele
ser Apóstol de mi Señor,
lave los pies de sus hermanos
como Jesús los lavó.
A tus pies mi Señor,
a tus pies estoy.
 
SIN TI NADA SOY

Te busqué en mis oscuridades
y allí te encontré.
Luz de mi vida,
Todo tuyo soy.

No hay soledad en mi camino
Caminando contigo voy
hasta en las cumbres más borrascosas
mi alma se complace hoy.

No hay martirio, ni muerte, ni olvido:
Tu Corazón está en el mío.
La Vida es alegría
cuando contigo estoy.

En la mesa del banquete,
en la Pascua de mi Señor,
feliz retoza mi ser completo
porque nacido de tí soy.

Soy Santo, porque sin Tí
nada soy. Lavé los pies
de mis hermanos,
discípulo tuyo soy.







 
 

 
 
 

  

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