viernes, 20 de abril de 2012

LA OTRA PATA DE LA JUSTICIA


Justicia

Todas las personas tenemos el derecho de recibir ante la presunción o comisión de un delito una defensa justa y un proceso judicial que garantice nuestros derechos.

La investigación de un delito es tal vez uno de los procesos más delicados dentro de una investigación. Debe ser llevado a cabo con precisión impidiendo que luego pueda ser impugnado como inválido, no permitiendo ser utilizado en el proceso. Debe ser llevado adelante entonces de forma independiente de las partes. Donde no haya posibilidad de connivencia intentando volcar la balanza hacia alguna de las partes.

Estos años, hace ya desde muchos años, venimos asistiendo a un sistema judicial que es manipulado muchas veces por la fiscalía o bien por las defensas. Todos sabemos que siempre en el Derecho hay dos bibliotecas y hay quienes saben caminar en el filo de la navaja, en el filo de la ley. Decimos entonces: << es un buen abogado, es excelente>>.

No hace mucho vi una película que trataba de un abogado muy joven que toma como su primer caso, una demanda contra una firma aseguradora (se desarrolla en Estados Unidos) de parte de la madre de un joven de apenas 24 años que sufre de cáncer. La aseguradora tenía una determinada metodología para aplicar que impedían que en una, dos, tres o más veces frente al mismo petitorio de que opere favorable el seguro de aquel que lo solicitará se le negara. Así de esa forma, terminaban desestimulando al peticionante y ganando dinero que ese era el fin último. Bien este joven abogado se une a otro que todavía a pesar de su edad, mayor que él no había alcanzado el título para ejercer, pero que estaba acostumbrado a utilizar la navaja de la ley para igualmente llegar a presentarse como representante en distintos casos. Este ser humano se une a a este joven en pro de esta causa. Y ganan la causa finalmente. Al culminar la demanda, logran obtener el voto favorable del jurado lo que ocasiona que la empresa se presente en quiebra. Al pensar hacia atrás los distintos sucesos vividos durante el desarrollo del caso, el joven se enfrenta así mismo. Durante el transcurso del mismo él había cruzado la fina línea de la ley ya que su socio había obtenido pruebas que no fueron conseguidas de la mejor manera pero que apelando a una ley anterior logran hacer que sea declarada viable a la causa del defendido. Amando el derecho, este joven abogado se retira del ejercicio legal y al final en una reflexión dice algo así: << si ya se ha cruzado la fina línea que separa lo que es correcto de lo que no lo es, se cruzara una vez más y otra y otra y otra hasta que llegue el momento en que ni siquiera pueda distinguir que lo está haciendo>>.

Traigo esta historia porque los integrantes del sistema de justicia, abogados -defensores,fiscales- y el sistema de justicia se ha acostumbrado a operar de esta manera, cruzando la línea. Y ya este cruce de lo correcto de lo que no lo es - a pesar de que toda persona cualquiera sea el delito imputado merece ser defendido de la mejor forma posible- se ha hecho cultura en toda la sociedad.

Todos nosotros esperamos que a la hora de tener que enfrentar por cualquier motivo un juicio, nuestro abogado haga todo lo que tenga que hacer a fin de ser quienes ganemos el juicio. Este pensamiento lleva a que la justicia deje de serlo. No opere ni nos de garantías. Porque así como es para nosotros una supuesta ganancia, también lo será como perjuicio en otros casos.

La forma de aplicar la justicia humana debe sufrir un cambio radical. Desde el ejercicio y la formación ética de los abogados y participantes intervinientes en ella, hasta la de los ciudadanos cuando requerimos que sea ejercida.

Hoy no creemos en ella. Es razonable, conocemos como actúa, porque sabemos lo que esperamos o hemos esperado de ella cuando nos ha tocado. Sumado a ésto, el desprestigio de la connivencia que muchos jueces - no todos y tal vez ni siquiera la mayoría- tienen con el poder político y económico. O cuando nos enfrentamos a un fallo que es totalmente adverso a la verdadera justicia.

¿Hay que cambiar las leyes? Sí.
¿Hay que generar conciencia ética profesional en todos los ámbitos en que se ejerce la Justicia? Sí.
¿Hay que sancionar los casos de desvíos comprobados por éstos? Sí
¿La Justicia debe ser más expeditiva? Sí.

También debe haber en todos nosotros un cambio cultural en las consideraciones de lo que es ético y lo que no lo es. Difícil de lograr a corto plazo, pero jamás imposible.

Si no lo hacemos todos somos afectados finalmente. Y seguiremos viendo como la justicia deja de serlo quedando los damnificados o los imputados no  responsables del delito sin custodia de nuestros derechos. 

Creo que como integrantes de la sociedad debemos hacer una fuerte reflexión.

Sin dejar de reconocer que existen abogados, jueces, en fin integrantes del sistema judicial que actúan con verdadera ética y es loable su actitud al no dejarse llevar a cruzar la fina línea que separa el hacer justicia, del ganar un juicio a como de lugar.

La Administradora de esta Página
Bettina Galo


No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada